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Mar del Plata, Buenos Aires -

Eduardo Jaureguiberry
Matrícula provincial 93.007
Médico especialista en clínica médica.
Miembro de la Soc. Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).
Médico en salud pública del Partido de Gral. Pueyrredón.
Médico de cabecera de PAMI.
Delegado de APPAMIA Mar del Plata.


¿Pueden la salud y la economía caminar de la mano?


¿Pueden la salud y la economía caminar de la mano?, es la pregunta. Claro que sí. En mi opinión si logramos que las fuerzas de seguridad, con formación para la ocasión, pudiesen actuar para disuadir e instruir en la vía pública, sobre todo en los sitios de mayor afluencia de público, todos podrían trabajar casi con total normalidad.
Eduardo Jaureguiberry


Será necesario que se cumplan los protocolos. Al principio no se hizo, tampoco ahora. Los motivos pueden se múltiples como por ejemplo confiar demasiado en el comportamiento social, lo cual resultó ser un gran error. Sabíamos que teníamos una sociedad que no cumple ninguna orden. Se observa un gran egoísmo en líneas generales. Tenemos un conjunto social poco fiable. El miedo político a poner un poco de mano dura para impartir orden de disuasión en nuestro país nos hizo creer que no es el camino, pero lo cierto es que necesitamos educación.


Esa falta de educación que venimos arrastrando desde hace décadas se paga hoy. En esta crisis quedó al desnudo. Y se encuentra con que los trabajadores esenciales nos enfrentamos a eso y con sueldos magros por los cuales se ven obligados a tener varias actividades laborales para vivir, cruel si se lo compara con el aparato político con elevados sueldos.


Se nos vino esta pandemia encima, crítica como pocas, y nos enteramos que policías, por ejemplo, también esenciales, cobran sueldos por debajo de la pobreza, como así también médicos y enfermeros, o profesores. Y además nos encontramos con que cada vez nos imponen más impuesto para solventar un aparato gerenciador gigante.


El día que nos encontremos con políticas de Estado que garanticen que estas actividades esenciales sobren sueldos iguales o mejores que los de ellos y que los impuestos se vuelquen en las estructuras esenciales para la salud, la educación y la seguridad, comenzará la metamorfósis tan deseada y esperada por los que siempre somos un poco menos que la mayoría.


Mis queridos lectores, se que esta columna puede ser polémica, pero sin ánimo de tal, es importante leer y estudiar la historia, no sólo de nuestro país o región, sino del mundo. Es necesario saber dónde y cómo estamos parados. Una vez más, pregunto: ¿La salud y la economía pueden ir de la mano? Y la respuesta es, sí. Existen herramientas que sólo bien usadas en manos de gente idónea y valiente daría resultados exitosos. Es un tema infinito, que tal vez escapa un poco de los temas médicos específicos, pero todo tiene que ver con todo.


Eduardo Jaureguiberry



¿Pueden la salud y la economía caminar de la mano?